Patti Smith en Argentina: El encanto de una bruja

La dama de pelos plateados regresó una vez más a nuestro país con un show para el recuerdo.

Voy a empezar por el final que tenía pensado: ojalá todos llegáramos a los 73 con las convicciones intactas y la energía que Patti Smith demostró anoche en el Luna Park.
Son pocas las personas en el mundo que logran mantenerse fieles a sus ideales cuando grandes, y que siguen transmitiendo el mismo mensaje con la furia y humildad intacta de su juventud. Porque Patti no se queda en la demagogia de "son el mejor público del mundo" o "qué lindos los argentinos". Su concierto y encanto pasan por otro lado. Y para aquellos que la leímos mucho y no la pudimos ver en el 2005 en el Club Ciudad, que conocemos esas historias que narra en "Just Kids", esa suerte de autobiografía ligada a su amada New York y su relación con Robert Mapplethorpe, nos encontramos con imágenes calcadas de esos relatos. 



Patti arenga a la gente, baila en los solos y saca su voz desde lo más profundo de su ser cuando le toca brillar más fuerte. Su discurso no cambia, y su voz tampoco.
El interés por el mundo y todas las luchas sociales domina y es lo que, capaz, todavía la mantiene en los escenarios. Esa necesidad de llevar un mensaje a través de sus canciones.
 
Esto no implica que las canciones queden opacadas. Primero porque, como ya mencionamos, canta como si tuviera 27. Y segundo, porque tiene detrás un bandón que la banca en todas y crea todos los escenarios sonoros para que se luzca. Por eso también, el grupo tiene su momento para lucirse. Lenny Kaye (aplausos de pie) se hace cargo de las voces junto a Tony Shanahan y encaran "Im Free" y "Walk On The Wild Side" con la presencia de Jimmy Ripp que se mandó un solo de otro planeta. 

 
Y yendo a las canciones donde Patti siempre es la protagonista, la lista tuvo de todo. Clásicos como "Because The Night" y "Dancing Barefoot" no faltaron ni fallaron, aunque el tema que abrió la noche haya sonado bastante bajo, al igual que "Redondo Beach".
Pero de menor a mayor, la intensidad y los volúmenes fueron subiendo a tal punto que solo se podían escuchar las ovaciones y aplausos.
A destacar, uno de los puntos más hermosos e hipnóticos fue "Beneath The Southern Cross", dedicada a "todos aquellos que perdieron sus vidas luchando por la justicia social y siempre serán recordados". Con ese Re sostenido hasta el infinito y un momento donde Shanahan y Jackson Smith se lucieron en un solo en crescendo que, por un instante, me hizo cerrar los ojos y escuchar "Explosions In The Sky".
 
Tratar de poner más palabras es difícil, pero no quiero dejar de destacar la impecable e intima versión de "After the Gold Rush" del viejo Neil Young, con Patti y Tony solos sobre el escenario. Y cómo dejar afuera el poderío "Pissing in a River", en la cual la dama de pelos plateados terminó de cautivarnos con su caudal vocal.

Un show histórico, que terminó con una Patti con el pañuelo verde de la campaña por el Aborto, Seguro, Legal y Gratuito, y otro de la bandera whipala en su muñeca, en clara señal de que a ella no se le escapa ni una.

Ojalá tengamos el placer de verla en vivo una vez más, y así como fue el principio, es el final, porque lo deseo de verdad: ojalá lleguemos a los 73 brillando como Patti Smith.

Crónica: Guido Barandiarán
Fotos: Martín Darksoul








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